lunes, 14 de julio de 2008

0toño

Tengo ganas de volar, o simplemente recostarme en una nube hecha de hojas de otoño, y que éstas crujan al mismo tiempo que me entreguen suavidad, entonces estiraré mis brazos y a la vez, mi mentón quedará mirando hacia el cielo, abriré y cerraré mis ojos para sentir el aire de otoño, una mezcla rara de humedad y árboles regaloneando con el aire, cuidadosos de que la lluvia llegue, para avisarme y así, yo correr al árbol más cercano y abrazarlo, sentir su humedad y ser uno con él, entonces en ese instante mis labios entreabiertos dejarán pasar el aire agitado de mi cuerpo al exterior y notaré que hay vida dentro de mí, sentiré el hielo en mis mejillas y tendré deseos de llorar, pero no lo haré, porque en ese momento veré que no ha llovido, y sonreiré para mí y para las ramas movidas por mi sentimiento, y correré curiosamente hacia mi nuve de otoño, posaré mis rodillas y luego, como si fuese un acto de circo, me giraré bruscamente para caer dulcemente en las hojas crujientes, y mi cabello respirará de ellas, y ellas se enamorarán de mi cabello, luego de ello ya no podré escapar, y me quedaré sin esperar.

El movimiento

Yo no quería, esa es la verdad. Sólo un golpe y todas las personas a mi alrededor me miraron de fotma extraña -está bien, no era gran público: una niña y su pequeño perro, y una pareja de enamorados (supongo)-. Yo sólo estaba mirando el mar; se veía tan tranquilo y el sol a medio esconder entre las nubes hacía que mi cuerpo se relajara. No estaba muy acostumbrado a venir a este lugar, es más, creo que jamás había notado los detalles que noté , y oí, ese día. Escuché los autos bajar y uno que otro bocinazo ;también, a las gaviotas -¡qué bellas!Planeando...- y luego, sin querer, escuché a un ave -o varias-, puse antención para ver dónde ésta se encontraba -o encontraban-, fue entonces cuando apareció. Recuerdo bien bien que mi hermano pequeño le decía coliflor. Yo le decía "no, se llama 'picaflor'" y cuando éste me preguntaba el porqué del nombre, yo sólo atinaba a decir "porque pican y pican a las flores, como los zancudos a nosotros", y desde ese día él comenzó a llamar a estos insectos picapiel. Vuevo al tema en cuestión. Me encontraba viendo el mar cuando de pronto advierto el lugar exacto en el cual se encontraba el ave, noto que vuela rápidamente hacia mí, por lo cual me moví. Acto seguido la veo tirada en el suelo. Yo no quería que chocase conmigo, sólo me moví. Cómo iba yo a saber que no se dirigía en mi dirección y que deseaba pasar -deseaba, porque la detuve- por mi lado. Yo sólo vi que venía de frente.

Al = que tú.

Me despido de esta manera
tan hipócrita y chismosa
siento despedirme por acá
de esta manera tal
como un día tú así
te despediste de otra tiempo atrás
mis deseos no los abandono
los guardo y resguardo
lejos de todo lo que toca tu voz
sin ofensas agredidas
por tus ojos en madrugadas
días, desiertos y montañas
quedan bellos y soñadores
en almohadas locas y lluviosas
mis cabellos tristes y delgados
donde poso mi pensar
tranquila y almendrada
como cada roce
micrófono y altavoz
que genera adecuadamente
una aceptada reacción.
Aquí sigo y dejo enmarcado
lo mío, lo tuyo, y lo que hemos olvidado.

Declaración de conocimiento

Declaración de Conocimiento.

He conocido a muchos como tú
con boca pequeña y ojos absueltos de toda culpabilidad
incluso de aquéllas inocentes
que arrastran mil pensamientos
y con todo ello
no mencionan uno o más
porque prefieren callar
y seguir descalzos en la lluvia
dando al tiempo más de lo necesario
para avanzar y pasar
lo más rápido por cada estación
no te culpo por callar
no te culpo por pensar
te culpo por lo innecesario
y que tranquilamente has de callar

martes, 20 de mayo de 2008

Día especial.

Hola. ¿Cómo has estado?¿ preguntas por mí?.... puedo decir que bien. Sólo es que el día ha estado demasiado grato, y no sé si quedarme como espectador, o ser parte de él. Hoy quiero contar lo que soñé.
Mis sueños siempre son de película, o muy enredados, y despierto muy melosa con deseos de abrazar a alguien, escondiendome con las almohadas o las frazadas y decidiendo si me levantaré de un salto, o me regalonearé un rato más. Esperen, acabo de dar cuenta que conté algo muy íntimo, déjalo pasar, y ponle atención a lo que viene a continuación -gotas gruesas caen el Valparaíso, y mi Duque desea subir a mis brazos, y ya tengo vida, las clases comienzan el jueves-, porque quizás dé para reflexión, o simplemente te entretendrás un rato leyendo. Y eso ya es algún aporte. Así lo creo. Si así no fuese, me iría a ver una de mis series favoritas y no seguiría escribiendo, ves? ahora me pongo como mi padre, a dar vueltas, y tú tienes ganas de gritarme, como yo lo hago con él "¡papá!, ya po, dime la real, la pulenta jajjaja exactly..."; así que mejor, sigo con la idea que te atrae...me atrae, fue un sueño raro (para variar) y me dejó sensación de caricia al despertar. Iba yo caminado con mi papá por la playa, corriendo con un pañuelo celeste en mi mano -caminar?corriendo?, primero corría, sí?- y cuando lo alcanzaba, él tomaba mi mano, para detenerme creo, y pasar de forma lenta por una parte donde las olas limitaban con rocas; debía ubicarme allí y sacar mis pies de mis sandalias, chalas, o condoritos -como tú acomodes decirles- y dejar que éstas se hundieran, y luego, al venir una ola, yo debía intentar tomarlas nuevamente. Recuerdo que quería tomarlas con mis manos, pero mi papá decía que debía sentirlas con los pies; el mar iba y venía, y fue tal mi sorpresa al sentir que con uno de mis pies atrapaba una de mis chalas. Entonces, le dije a mi papá, que no quería más la incertidumbre y deseaba coger la otra con mis manos, y él me decía que si no la encontraba compraríamos otro par, pero era yo quien debía decidir -y ahora supongo que, sentir también-, después de esto creí sentir en mi pie la chala faltante, me emocioné y deseé contarle de inmediato a mi papá, pero él me dijo: "no me digas si ya la tienes, ahora sólo tú sabes si está o la perdiste, no me hagas a mí saber de ello, decide tú, la tienes? o la perdiste?", yo quedé mirándolo raro y algo nerviosa, porque yo sentía la chala en mi pie, pero no sabía si tomarla, o dejarla ir con el mar. Ni siquiera tomaba en cuenta que podríamos comprar otras, yo me sentía en una encrucijada.



María Mena- Just hold me

Comfortable as I am,
I need your reassurance
Comfortable as you are,
You count the days
But if I wanted silence
I would whisper
If I wanted loneliness
I´d choose to go
If I liked rejection
I´d audition
And if I didn´t love you, you would know
So why can´t you just hold me,
how come it´s so hard?
Do you like to see me broken?
Why do I still care?
You say you see the light nowat the end of this narrow hallI wish it didn´t matter
I wish I didn´t give you all
But if I wanted silence
I would whisper
If I wanted loneliness
I´d choose to go
If I liked rejection
I´d auditionAnd if I didn´t love you,
you would know
So why can´t you just hold me
How come it´s so hard?
Do you like to see me broken?
Why do I still care?
Poor little misunderstood baby
No one likes a sad face
But I can´t remember life without him
I think I did have good days
I´m sure
I did have good days
So why


Deja un mensaje, no te prives de ello. O comenta, o saluda, o sólo sigue.
e-, ya listo!
chao! =)

tona.

viernes, 16 de mayo de 2008

Lo Hice, sí...soy culpable.

Creí que nunca mentiría, no mentí.
Creí jamás en tus palabras, sí, lo hice
Pensé jamás correr, no corrí
lo hice, me quedé
me estanqué para estancar todo lo demás
Soy culpable, lo hice, amé.
Crecí, no lo quise, pero lo hice
Soy culpable, crecí, me equivoqué...
Pensé equivocarme alguna vez, y no...
así no fue, lo hice, culpable otra vez
Pensé en levantarme, mas no pude
días pasaron, y lo hice
sí, me levante, culpable otra vez
Lo hice, diseñé estados mentales
y pasajes para pisar de completo
y llegué, toqué profunde y salté.
Sí, lo hice, nuevamente, me equivoqué
equivoqué cada acto, yo culpable otra vez
Lo hice, crecí y amé.

Te preguntarás, qué tienen que ver las piernas, quizá no mucho si te cuento que son las mías y las de una amiga; tal vez sí lo tenga, si te cuento sobre la canción Eu Te Amo de Chico Buarque, donde las piernas se enlazan, y todo es maravilloso.

martes, 13 de mayo de 2008

Hoy por hoy





Hola. No sé quién hoy por hoy leerá el blog; pero tengo la esperanza que si estás leyendo esto es: porque dejarás un comentario -sea cuál sea este-; o porque yo te lo pedí, y te amenazé con alguna de mis tantas amenazas absurdas que nunca concreto. Y no quiero dar un toque pesimista a lo escrito diciendo "hoy por hoy no sé [...]", me río cuando se comienza de mal forma, aunque a veces funcione.
Hoy es martes, tengo a mi perro Duque en mis brazos mientras escribo, y la verdad es que doy vueltas en las tantas cosas que puedo escribir, en el cómo puedo llenar de palabras este espacio sea verídico o no, escribir mil y una palabras y, sin embargo, no decir absolutamente nada.
Por lo tanto pondré todo mi esfuerzo en comunicar algo, esperando que marque un espacio libre de imaginación, tanto personal como colectivo, está bien?...ok, comenzaré diciendo que está toda la universidad en toma. Y lo más probable es que hoy vaya y me saque una foto fuera de la casa central para lucir el acontecimiento actual, que los medios de comunicación no muestran. Mi cabello está demasiado esponjoso debido a la humedad del clima - humedad_Javiera y los Imposibles- y supongo, tomaré mi abrigo escogido por mamá, para sentir calor en mi cuerpo cuando salga de esta habitación y me dirija al centro de la ciudad de Valparaíso. Debo almorzar primero, sí, lo haré. Ayer recibí la llamada de una de mis amigas, desde Coyhaique... fue gracioso, nos hablábamos entre dientes, en especies de códigos para no ser entendidas por los cercanos, y lo gracioso es que sí no entendíamos, aunque sólo parecieran murmullos y casi sollozos [...]"quién como tú que sale adelante" me dijo, y yo respondí, que ¡claro! ahora puedo decir, "salí", pero costó y demasiado, y pude sentir su sonrisa a través del aparato telefónico. Y me dijo otras cosas, que me hicieron reír bastante y aumentaron mi ego hasta donde debe estar.
Esperen voy a buscar algo mío, mío para escribir aquí y regalarlo, sí? -voy a mi pieza-.
Ejem, ejem, voy a empezar:
Siento que sí, merece un llanto más
miro un punto difícil de hallar
se encuentra perdido, muy lejos en el mar,
pero es lo que miro, lo que deseo encontrar,
aunque esté perdido,
aunque sea difícil de hallar
entonces, retraso el tiempo
Y soy dueño del aire y las olas
de escenas rasgadas por tornados, primaveras,
y palabas difíciles de constatar
es ahí donde tú entras
y acomodas tu sonrisa
calma al huracán y al rayo
y ya no miro desorientado
y no soy soberano de algo
me uno al punto perdido
y no me desligo, aunque esté limitado por el tiempo.
mayo/2008, entre la ventana de mi pieza y mi cama.
Acaba de llamar la Dani, otra de mis amigas, qué privilegiado puesto el de ser amigos. Recuerdo el cuento infantil de Mauricio Paredes: ¡Ay, cuánto me quiero!, libro que me atrajo en Curicó, hace unos días atrás, y me encantó. Me encantó el hecho de ver las cosas simples que de niños nos hacen felices -sonrío-.
Hoy por hoy, hay pequeños momentos, pequeños gestos que me hacen inmensamente feliz, tanto que mi corazón se hincha, y opto por arrugar mis ojos y botar una lágrima o sonreír al viento, sintiendo el frío de éste, qué agradable.
Si ya leíste todo esto, debes comentar, y ojo, no es por el típico hecho de ver quién comentó y qué sobre ti (como pasa con los flogs, donde corres a ver quién ha dejado un mensaje). Comenta, así me nutro de ti, y hago más que releer lo que escribo al abrir el blog, comprendes? quieres regalarme uno de esos momentos que me hacen feliz? pues te cedo el espacio =).
Tona.
"Y si algún día te caes, o te cansas de decirlo, yo estaré ahí" 2006.
Agradezco cada vez que recuerdo.