Subscribe to RSS feed

sábado 30 de enero de 2010

Sí... puedo confesar. Por primera vez debo decir que... que... que... SOY FANÁTICA.
Fanática de Glasvegas ♥ ¿y qué? Me hace feliz, me llena el vacío que es bien poco en realidad, mejor borro es parte, es "nada que ver"-, me hace gritar, me hace odiar, amar, llorar y todo eso que te produce algo que va más allá del control: éxtasis.
Y sí, hay que intentar conocer cosas nuevas,¿verdad?
Como suponer que estás a una hora de acá. O mejor, a minutos, a pasos.

Me mareé con tanta producción xD, me gustó, pero marea igual.

domingo 24 de enero de 2010

Sí, a esta hora, sigo despierta.
¡qué tuto! =).

sábado 23 de enero de 2010

Sin sentimentalismo.

Escuchaba música mientras planeaba como crear el collage con fotos impresas el día de hoy. Y escuché esta canción que, cero sentimentalismo, me encanta. Luego pensé en algo que la acompañe y encontré esto en mi libreta.
Aquí está (debes escucharla antes de leer, mientras se lea o después de leerla):

Simple Together - Alanis Morissette
You've been my golden best friend...


Hay noches en las que no puedo dejar...
no puedo dejarte de pensar antes de dormir
hay noches en las que ni apareces y mi cerebro olvida que exites
se olvida que exististe... para mí.
Y me pregunto, sin mucho sentir, si pensarás en mí
en mí como ser que existió... para ti.
Si pensarás lo que fuimos, deseamos y soñamos.
Pasado.
A veces, sólo tengo nostalgia
A veces, sólo obtengo negación
Y siempre no te tengo
siempre no lo sé
Siempre estoy sólo yo
en mi cama antes de dormir.

miércoles 20 de enero de 2010

♪♫That's fine...♫♪

domingo 17 de enero de 2010

REJAZZ- REGINA SPEKTOR


Hoy de verdad me estoy riendo, es que no me propongo escribir cuerdamente en este momento o con una buena gramática gráfica, será como un vómito o diarrea me da igual, sólo tengo que decirlo, porque un día llegarás aquí o, mejor aún, puede que nunca llegues y eso hará de mi dicha algo concreto, que esto quede en este vacío esperado, que nadie toca y que nadie es pedido a venir... porque lo escribiré. Hoy te extraño y no lamento más nada... sólo el daño que pude causar, tanto a un tú como a cualquiera que haya rozado con mi vida. Y ni siquiera es lamentar tanto, es adorar los recuerdos que me quedan... que son bellos y hoy, sólo al recordarlos -porque no es algo que me propongo, llegan con un "ahhhh" (el duque me mira enojado)- me pareció que se desvanecían, que luego de mucho tiempo, hoy, por primera vez, los sentía con la misma intensidad del día en que los grabé en mi sentir, entonces, palpé cómo se despedían de mí y mi alegría era tal, que deseaba llorar o abrazarte, para darte por enterado, que hoy, al fin, te he liberado.
Ya estás libre hace rato, mucho antes de lo formalizado... el punto es que los recuerdos hacían tedioso todo lo bonito, lo "ahhhh" como decía antes.
Y mientras me quedaba dormida en el sillón, casi por completa recostada y con un libro y una libreta bajo mi cara, estos recuerdos aparecían y me despertaban, haciéndome ver, a ratos, el televisor... tomando una imagen algo distorsionada de mi cuerpo... simulaba el ir y venir de esas imágenes...


No fechado  (pero no este 2010)

martes 5 de enero de 2010

Lo tomé prestado de otro blog...





Lo mejor es que ahora no hay amargura.
¡listo! Lo último que me faltaba... que mi mamá me comprara un cobertor de color amante a mis emociones. Hace bastante tiempo que habíamos hablado de uno que combinara conmigo -¡qué tan difícil puede ser!-, era hora de dejar a mickey mouse atrás, nunca me había preocupado el cobertor de la cama... Sólo esa vez que tuve un juego completo de cama con minnie mouse de protagonista; el primer día que mi cama se disfrazó estaba yo esperando con ansias que la luna llegara para meterme a dormir. Con todo el orden posible; sábanas estiradas, cojín en su punto medio y yo, yo recostada en la mitad, con mis manos simétricamente alineadas... era tanta la emoción que desperté en el mismo lugar y nada movió mis brazos. Recuerdo a mi mamá esa mañana en la puerta de mi pieza al encender la luz, reírse porque su hija era una estatua.
Desde entonces, creo que no le he dado importancia...aunque siempre he creído que el cobertor da un toque de plenitud a la pieza. Creo que, a pesar de no importarme, me he imaginado encima de distintos colores, probando cuál de ellos me haría sentir más cómoda.
Ahora, temo que tanta corazonada me lleve a circunstancias que realmente no deseo. Desde hace mucho que no me encontraban esas emociones de escribir -y no lo que escribo precisamente ahora-... A veces, cuando esos deseos me atrapan, corro a por un lápiz y un papel y luego comienzo a dar vueltas y a encontrarme. Otras, simplemente me quedo ahí donde me encuentre y disfruto la sensación de que algo bueno podría ocurrir si me levanto y hago lo primero que suelo hacer... pero es tan bueno lo que se siente, que sólo me aferro a esa libertad de sentir y me quedo quieta, cierro mis ojos... Al rato podré arrepentirme por no escribir diciéndome que ya volverá ese impulso en otra ocasión.
El punto es que desde que llegó este cobetor a mi pieza quiero escribir a cada rato y esa sensación que venía de vez en cuando, está a cada momento... ni siquiera me deja disfrutar el sentimiento que me da. Ya ni sé si lo que escribo tiene sentido alguno o es sólo una explosión de algo que no pertenece a mí. Los días soleados están presentes -quizás no deba culpar al sol- y me llenan de pensamientos, ciertos o no, y desencadenan en exquisiteces de imágenes, las que espero haya vivido -o viva en algún momento- o visto en algún lugar... para no pensar que son irreales.
No es la gran cosa... creo que la simpleza y posible banalidad en la que puedo caer al contarlo me ha traído a este lugar. Por lo menos el Duque disfruta de él... ahí está, completamente entregado al color, riéndose porque él sí está descansando mientras yo escribo perdida.

¡Para colmo combina con mis cortinas!